España. — La captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, ejecutada en la madrugada del sábado en Caracas y en otros estados de Venezuela durante una operación militar liderada por Estados Unidos, ha marcado un punto de inflexión histórico para el país sudamericano.
Así lo afirmó Julio Borges, ex presidente de la Asamblea Nacional y dirigente del partido Primero Justicia, quien se encuentra exiliado en España desde hace varios años, tras ser perseguido judicialmente por el régimen chavista.
El dirigente político explicó que Venezuela atraviesa actualmente el primer gran escalón de un proceso de transición democrática que, a su juicio, “ya no tiene vuelta atrás”.
“Si uno ve las transiciones democráticas en el mundo, incluso en República Dominicana y en otros países, siempre hay tres pasos que se recorren y que hay que tener muy presentes”, explicó el dirigente opositor en el Programa Hoy Mismo desde Valencia, España.
Tres pasos de la transición
Borges dijo que el primer paso es el de la liberación, etapa que según dijo ya comenzó con la salida forzada de Maduro del poder.
“El primer paso es cuando el dictador desaparece, se va, se muere o lo sacan, como en el caso venezolano, junto a Cilia Flores, para llevarlo ante la justicia. Ese paso es el que está ocurriendo ahora”, afirmó.
El segundo paso, es el de la inauguración democrática, cuando un nuevo gobierno nace de la soberanía popular; y el tercero, el de la consolidación, momento en el que la democracia logra sostenerse por sí sola.
“Estamos apenas en el primer escalón, pero Venezuela ya inició un proceso acelerado de transición democrática. En estos minutos se están decidiendo cosas cruciales”, subrayó.
Las decisiones urgentes del nuevo escenario
Entre los temas que Borges considera prioritarios en esta fase inicial, destacó la liberación inmediata de los presos políticos, tanto civiles como militares, muchos de los cuales aseguró llevan más de 20 años encarcelados.
También mencionó la necesidad de desarmar a los grupos paramilitares y cuerpos policiales irregulares que operaban bajo el amparo del régimen.
“Eso hay que hacerlo de inmediato. Después viene fijar elecciones para una nueva Asamblea Nacional, nuevos gobernadores, nuevos alcaldes. Todo eso debe empujarse desde el país que ganó el 28 de julio”, expresó, en referencia al triunfo opositor encabezado por la ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado y Edmundo González Urrutia.
Una transición “fea, pero necesaria”
Consultado sobre el papel de Estados Unidos y las conversaciones con actores del régimen que aún conservan cuotas de poder, Borges señaló que ninguna transición es perfecta.
“Todas las transiciones en el mundo son feas. No hay transición bonita ni perfecta. Lo importante es que ya hubo una ruptura: la salida de Maduro y Cilia Flores”, señaló.
Sin embargo, insistió en que el proceso debe reflejar al país entero y no desviarse de su objetivo central.
“El cambio en Venezuela tiene que ser para aterrizar en una democracia, para que los venezolanos sean dueños de su futuro y para que más de ocho millones de venezolanos puedan regresar”, afirmó.
Partidos ilegalizados y medios silenciados
Borges denunció que actualmente todos los partidos democráticos venezolanos están ilegalizados, confiscados o intervenidos por el chavismo.
“Mi partido, Primero Justicia, está en manos de gente de la dictadura. Lo mismo ocurre con Acción Democrática, Voluntad Popular y otros movimientos históricos”, denunció.
A esto se suma, dijo, el colapso del sistema de medios de comunicación, con bloqueos a portales informativos y restricciones severas a la libertad de prensa.
“Probablemente esta entrevista no se puede ver hoy en Venezuela, porque el internet está bloqueado para la mayoría de los medios importantes del mundo”, lamentó.
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