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Estados Unidos. – En su colonoscopia de rutina que se le realizó la semana pasada al presidente Joe Biden le extirparon un pólipo de 3 milímetros, el cual resultó una lesión benigna de crecimiento lento que se cree es potencialmente precancerosa, según el médico de la Casa Blanca, Dr. Kevin O’Connor.

 

Por su parte, el Dr. O’Connor informó ayer que las pruebas en el pólipo revelaron que se trata de un adenoma tubular, similar a uno que a Biden le habían extirpado en 2008, y agregó que no se requieren más acciones en este momento.

 

El médico dijo que se recomendó una vigilancia de rutina tras el hallazgo y que Biden debería realizarse su próxima colonoscopia dentro de 7 a 10 años. El procedimiento se realizó en la víspera del cumpleaños número 79 del presidente, el mandatario de más edad en la historia del país.

 

El procedimiento de colonoscopia, que requirió anestesia, significó que Biden el viernes transfirió temporalmente el mando a la vicepresidenta Kamala Harris durante 85 minutos, quien se convirtió así en la primera mujer en asumir el poder presidencial en Estados Unidos.

 

“Los presidentes no están obligados a divulgar públicamente los resultados de sus chequeos anuales, pero lo han hecho para ser transparentes y responder al pueblo estadounidense ante las preguntas sobre su estado de salud. Los presidentes, sin embargo, también han ocultado sus enfermedades, la gravedad de sus enfermedades o los tratamientos médicos”, acotó CNN.

 

Biden también se sometió a un examen físico ese día mientras estaba en el Walter Reed National Military Medical Center (Washington DC), el primero desde que asumió el poder en enero.

 

Días después, Dr. O’Connor escribió en un memorando que Biden “sigue siendo apto para el deber y ejecuta plenamente todas sus responsabilidades sin exenciones ni adaptaciones”.

 

El médico, que ha estado con Biden desde que ocupó el cargo de vicepresidente de Barack Obama (2009-2017), señaló dos áreas de “observación” que reservó para una investigación detallada: una “frecuencia y gravedad cada vez mayores de ‘carraspeo’ y tos durante los discursos” y anomalía al caminar, hecho que según el médico era “perceptiblemente más rígido y menos fluido que hace un año más o menos”.

 

“El presidente Biden sigue siendo un hombre sano, vigoroso, de 78 años (edad al momento del examen), que está en condiciones de ejecutar con éxito los deberes del presidente, incluidos aquellos como director ejecutivo, jefe de estado y comandante en jefe”, escribió O’Connor en su resumen tras el examen físico del viernes. Al día siguiente, el mandatario cumplió 79 años.

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