Comparte esta noticia con tus contactos

Santo Domingo.- El presidente de la República, Luis Abinader, emitió el decreto 402-22 que declara Día de Regocijo Popular, sin suspensión de labores oficiales ni particulares, el 15 de agosto de 2022, en conmemoración del centenario de coronación de la protectora del pueblo dominicano, Nuestra Señora de la Altagracia.

 

Cabe destacar que la Virgen de la Altagracia, es considerada por los feligreses de la Iglesia Católica en el país como la madre protectora y espiritual del pueblo dominicano.

 

La coronación canónica de la imagen de la Virgen de la Altagracia tuvo lugar el 15 de agosto de 1922 en Santo Domingo, la capital de la República Dominicana, durante una semana de celebración. Sin embargo, su veneración se remonta “a los años del descubrimiento de América, a principios del siglo XV”.

 

Esta semana, el papa Francisco dirigió un mensaje a la República Dominicana con motivo del Año Jubilar de la virgen de la Altagracia y recordó que “la familia humana” está llamada a “la convivencia fraterna y solidaria”.

 

En la misiva, difundida por la Santa Sede, Francisco explicó que enviará en su nombre a la República Dominicana a monseñor Edgar Peña Parra, sustituto de la Secretaría de Estado vaticana, que dejará a los pies de la Virgen la rosa de oro de los pontífices.

 

“Esta devoción mariana tan sentida por ustedes es un signo de las raíces cristianas que caracterizan y dan vida a su tierra. Por eso los exhorto a no desfallecer en su testimonio de fe, a cuidar y fortalecer, con el ejemplo y la intercesión de la Virgen María, su amor por Jesús y por la Iglesia”, escribió Francisco.

 

Este Año Jubilar Altagraciano, con motivo de la coronación canónica de Nuestra Señora de la Altagracia, es “una invitación para que aprendamos a ver, a través de sus ojos, a Jesús presente en nuestros prójimos, y a recordar que formamos parte de una misma familia humana llamada a la convivencia fraterna y solidaria”.

 

“La Virgen de la Altagracia ha sido para el pueblo dominicano fuente de unidad en los momentos difíciles, mano segura que sostiene en las contrariedades que se presentan en el diario caminar”, sostuvo el papa.

 

“Queridos hermanos y hermanas dominicanos, no tengan miedo de caminar todos juntos, más allá de divisiones y desconfianza, unidos en fraternidad, en la dirección que Jesús indica en el Evangelio”, escribió el papa.

 

Y agregó: “Confíen en que su luz divina transforma los corazones y los lleva al encuentro con Él y con los hermanos; y tengan fe en que la fuerza del Espíritu Santo impulsa a realizar con alegría y constancia obras de amor y de bien en favor de quienes más lo necesitan”.

 

El papa latinoamericano terminó su misiva pidiendo al pueblo dominicano que rece por él, una fórmula ya clásica en los mensajes de Francisco.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.