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Santo Domingo. – María (nombre ficticio) tenía 35 años cuando fue diagnosticada con diabetes tipo II. En ese entonces pesaba 200 libras y su cintura rebasaba los 100 centímetros, condiciones de las personas obesas o en sobrepeso.

 

Aunque le impactó la noticia, no cambió su modo de vivir, pues siguió consumiendo los mismos alimentos, no se preocupó por hacer ejercicios y hasta falló en seguir el tratamiento con los medicamentos indicados por su médico.

 

Al poco tiempo, el cuerpo de María se fue deteriorando y perdiendo facultades, como la visión. Los efectos de la enfermedad provocaron también la amputación de su pierna izquierda. María falleció al cabo de 10 años de ser diagnosticada y pasó a engrosar la lista del 1.5 millones de personas que mueren en el mundo cada año a causa de esta enfermedad.

 

Como ella hay cientos de miles, quizás sobre pase el millón de dominicanos, que son diabéticos o prediabéticos, condiciones que son prevenibles a través de medidas de autocuidado de la salud que incluye estilos de vida saludables.

 

Un reportaje publicado en el portal www.resumendesalud.net, especializado en informaciones médicas y farmacéuticas, se señala que el doctor Pablo García, presidente de la Sociedad de Cirugía Bariátrica, dijo, basado en resultados de estudios científicos, que el 26% de los dominicanos presentan obesidad y el 36% sobrepeso y que este es el país con mayor crecimiento en mujeres en obesidad.

 

La obesidad se asocia a unos 16 tipos de cáncer, a las siete primeras causas de muertes y a las enfermedades crónicas que consumen los presupuestos de los países.

 

En ese orden, el economista Arismendi Díaz Santana, habla de la necesidad de que en el país inicie la Atención Primaria en Salud, como lo dispone la Ley 87-01 de Seguridad Social, para detectar a tiempo los casos tanto de diabetes como de hipertensión, las cuales se relacionan.

 

El expresidente del Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS) cita los informes de prestigiosos médicos especializados quienes afirman, basados en evidencias científicas, que el 35% de los dominicanos mayores de 40 años desconocen que son hipertensos y/o diabéticos, por falta de un sistema de atención primaria.

 

“Para estas familias y para el país, esta ausencia tiene un costo inconmensurable: a más de tres millones de dominicanos se les reducirán sus años de vida saludables, y tendrán que incurrir en gastos millonarios de bolsillos. Y muchos de nosotros y/o de nuestros seres queridos, ya formamos parte de esa negra estadística”, agregó.

 

El estudio “Caracterización de la diabetes mellitus tipo 2 en República Dominicana”, de médicos investigadores del Instituto Nacional de la Diabetes, Endocrinología y Nutrición (INDE) y la Universidad Iberoamericana (UNIBE) en el período 2016-2017 y que abarcó las 32 provincias del país, con 23% en la zona rural arrojó que 1,227,886 (13.45%) de los dominicanos que es diabético y de ellos, 11.10% sabe que tiene la enfermedad y 2. 35% lo desconoce.

 

La diabetes en niños llama también a preocupación, pues en la actualidad cuatro hospitales infantiles públicos y descentralizados atienden alrededor de 900 infantes diabéticos.

 

A nivel general, las estadísticas muestran que en el 2018 entre 30%-40% de personas con diabetes están sin diagnosticar y que en Las Américas hay entre 50% a 70% de casos.

 

La Federación Centroamericana y del Caribe de Laboratorios Farmacéuticos (Fedefarma), preocupada para que las personas aprendan a auto cuidarse, cita los resultados de investigaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que dan cuenta de que se estima que alrededor del 57% de la población adulta de la región (302 millones de habitantes) tiene sobrepeso, y el 19% (100.8 millones de personas) padece obesidad.

 

Esas condiciones, además de que favorecen el desarrollo de enfermedades crónicas, que representan inversiones millonarias de los sistemas de salud para su tratamiento, causan el 30% de mortalidad en la región por enfermedad cardiovascular, diabetes, hipertensión y enfermedad renal crónica.

 

La literatura médica define la diabetes como “una enfermedad metabólica crónica caracterizada por niveles elevados de glucosa en sangre (o azúcar en sangre), que con el tiempo conduce a daños graves en el corazón, los vasos sanguíneos, los ojos, los riñones y los nervios”.

 

Según los datos de la OMS, la más común es la diabetes tipo 2, generalmente en adultos, que ocurre cuando el cuerpo se vuelve resistente a la insulina o no la produce de manera suficiente.

 

Esta enfermedad es una de las principales causas de ceguera, insuficiencia renal, ataques cardíacos, derrames cerebrales y amputación de miembros inferiores. Este trastorno mal controlado aumenta las posibilidades de estas complicaciones y la mortalidad prematura. Además, las personas con diabetes tienen mayor riesgo de presentar dolencias cardiovasculares y tuberculosis, especialmente aquellas con mal control glucémico.

 

Existe un objetivo acordado a nivel mundial para detener el aumento de la diabetes y la obesidad para 2025 y que promueve la OMS.

 

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