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Santo Domingo. -La aparición bajo la piel de una masa anormal que aumenta de tamaño en poco tiempo puede ser síntoma de sarcoma, un tipo de cáncer que afecta los huesos y tejidos blandos.

La advertencia la hace el ortopedista oncólogo Jorge Manrique, jefe del Programa de Sarcoma de Cleveland Clinic Florida.

El médico informa que en algunas ocasiones este tipo de tumor produce dolor, pero se trata de un síntoma infrecuente que ocurre cuando hay compresión de un nervio o debilitamiento del hueso.

Manrique, especialista en manejo de sarcomas del tronco y las extremidades, responde cinco preguntas básicas sobre este padecimiento.

  1. ¿Qué es el sarcoma?

Sarcoma es el nombre dado al cáncer o a la neoplasia maligna que se origina en los tejidos de soporte del cuerpo (huesos, tendones y músculos). Existen muchos tipos de sarcoma.

Afecta con mayor frecuencia las extremidades inferiores: el tumor de tejidos blandos es común en los muslos; el de hueso, en el fémur, la rodilla y la cadera.

  1. ¿Qué lo origina?

No se sabe a ciencia cierta qué causa el sarcoma, dice Manrique. Tampoco se ha hallado un patrón hereditario claro. Algunos sarcomas se asocian con alteraciones genéticas o con exposición a radiación.

  1. ¿Cuáles son sus síntomas?

La aparición bajo la piel de masas o bultos de crecimiento rápido constituye el principal signo de alarma. En ocasiones puede haber dolor.

No obstante, aclara Manrique, una protuberancia bajo la piel no siempre indica la presencia de un sarcoma. Podría tratarse también de un tumor benigno de tejidos blandos, un quiste alrededor de las articulaciones o quiste sinovial. Corresponde al médico especialista establecer el diagnóstico.

  1. ¿Cómo se diagnostica y se trata?

El diagnóstico se hace mediante biopsia (por imagen o abierta). En tanto que una resonancia magnética permite evaluar el crecimiento del tumor.

“Lo más importante es determinar en qué fase o estadio se encuentra el sarcoma”, expresa Manrique.

Para ello se puede indicar una tomografía de tórax (en algunos casos el principal sitio de metástasis es el pulmón) o una tomografía por emisión de positrones.

El tratamiento tiene tres pilares básicos: resección quirúrgica, radioterapia y quimioterapia.

Lo más habitual, de acuerdo con Manrique, es combinar resección quirúrgica y radioterapia (el orden varía según considere equipo médico).

Dependiendo de la localización y de cuán afectadas estén las estructuras adyacentes, el paciente puede necesitar la resección superficial del tumor o la amputación de algún miembro.

“Es muy importante que los pacientes sean tratados en centros con un programa de sarcoma en donde se tenga toda la infraestructura y el personal capacitado y no en centros donde hay una desconexión o no haya un grupo establecido para lograr una comunicación eficaz y un tratamiento oportuno”, manifiesta el médico.

  1. ¿Cuál es su pronóstico?

La expectativa de vida depende de varios factores: si ha hecho metástasis, el tamaño y el grado del tumor. Un sarcoma no metastásico, de bajo grado y pequeño en una localización superficial tiene mejor pronóstico (“incluso la posibilidad de cura”, dice Manrique) que un tumor grande y profundo que se ha diseminado a otras zonas.

Especialista

Jorge Manrique es médico y cirujano certificado por la Sociedad Colombiana de Cirugía General y la Sociedad Colombiana de Ortopedia y Traumatología.

Es miembro de la Academia Estadounidense de Cirujanos Ortopédicos, la Asociación Estadounidense de Cirujanos de Cadera y Rodilla, la Sociedad de Tumores Musculoesqueléticos y la Sociedad de Infecciones Musculoesqueléticas.

Es jefe del programa de sarcoma en Cleveland Clinic Florida, que integran cirujanos ortopédicos y generales, médicos oncólogos, radiólogos musculoesqueléticos, patólogos y cirujanos plásticos.

 

 

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