Santo Domingo, República Dominicana.– Un análisis jurídico del abogado Pedro Balbuena, publicado en Acento, cuestiona los fundamentos legales utilizados para variar la calificación penal contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat en el proceso judicial por el colapso de la discoteca Jet Set, al considerar que existen aspectos fundamentales que debieron examinarse antes de atribuirles homicidio voluntario con dolo eventual.
El jurista examina las decisiones judiciales que inicialmente enviaron a los imputados a juicio por homicidio y golpes y heridas involuntarios, y que posteriormente modificaron la calificación a homicidio voluntario con dolo eventual, elevando considerablemente las posibles consecuencias penales.
Entre sus principales argumentos, Balbuena sostiene que los elementos presentados deben analizarse cuidadosamente para establecer la diferencia entre culpa consciente y dolo eventual, ya que esta última figura requiere determinar si los imputados se representaron la posibilidad del resultado mortal y aceptaron que ocurriera.
¿Conocían el riesgo de un colapso total?
El análisis señala que los mensajes y comunicaciones previas al derrumbe reflejaban preocupación por posibles desprendimientos de plafones y fragmentos del techo, pero considera que no necesariamente demuestran que Antonio y Maribel Espaillat se representaran la posibilidad de un colapso estructural completo con cientos de víctimas.
También destaca que el encargado de mantenimiento habría manifestado que no observaba fallas en la estructura y que se había programado una inspección técnica para días posteriores.
Para Balbuena, estos elementos podrían respaldar la hipótesis de culpa consciente, que supone la representación de un riesgo, pero también la confianza en que el resultado no llegará a producirse.
Cuestionamientos a la decisión judicial
El abogado también critica que la decisión que modificó la calificación penal utilizara la continuidad de las operaciones del establecimiento como argumento para inferir que los imputados aceptaron la posibilidad de las muertes.
A su juicio, mantener abierto el establecimiento podría constituir una conducta imprudente, pero no demuestra por sí sola que existiera aceptación del resultado mortal.
Asimismo, plantea interrogantes sobre la aplicación del principio de legalidad penal y el procedimiento utilizado para variar la calificación durante el juicio de fondo.
El análisis concluye que la decisión inicial de mantener la calificación de homicidio involuntario podía sostenerse con argumentos jurídicos más sólidos, aunque considera que sus fundamentos también presentaban debilidades.
El debate jurídico adquiere especial relevancia en un caso que dejó 236 personas fallecidas y más de un centenar de heridos tras el colapso del techo de la discoteca Jet Set, ocurrido el 8 de abril de 2025.
Los planteamientos de Balbuena representan una posición jurídica crítica frente a la recalificación de los hechos y aportan argumentos al debate sobre la responsabilidad penal de los hermanos Espaillat, cuya situación deberá resolverse en el proceso judicial correspondiente.





