Comparte esta noticia con tus contactos

Santo Domingo. -Las motivaciones que expuso el exprocurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, ante la jueza Kenya Romero, para recobrar su libertad fueron variopintas.

Durante la audiencia en donde se conoció la medida de coerción en su contra, Rodríguez aseguró que no escaparía al proceso judicial; apeló a la humanidad de la juez por el poder que tiene de dar o quitar la libertad a una persona y al sufrimiento que había experimentado al tener que permanecer 15 días durmiendo en el piso, sin lavamanos y con un calor infernal en una cárcel del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva.

Al final, de nada valieron las súplicas. Todas fueron rechazadas. Y su envío al Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres a cumplir 18 meses de prisión preventiva, inminente.

“Estoy dispuesto a enfrentar todo este proceso, aquí, cara a cara. Estoy seguro, estoy consciente de que serán tiempos duros, pero acepto el reto y aquí estaré. Le pido, por favor, permítame hacerlo en libertad”, expresó Rodríguez en su intervención de 50 minutos, durante la audiencia donde también se le conoció medida de coerción a otros ocho arrestados del caso denominado “Operación Medusa”.

“No voy a ir a ningún lado. Estaré aquí, presente todo el tiempo. Aquí tengo mi casa, aquí tengo mi trabajo, aquí tengo a mi bella familia, aquí tengo todo. No tengo nada que buscar en ningún otro lugar, me interesa seguir este proceso hasta el final para poder aclarar punto por punto como lo he venido haciendo”, agregó.

Y posteriormente, esta vez con voz un poco más sutil, el exfuncionario dijo a la magistrada Romero: “El Ministerio Público no tiene la fe de Dios. Sin embargo, usted tiene un poder casi similar al de Dios, en el que puede encender o apagar una luz y en el que puede coartar uno de los derechos, pero, sobre todo, el de las condiciones más naturales, que es la libertad”.

También apeló a su conducta moral. “Honorable magistrada, siempre he sido un hombre de bien y nunca le he hecho un mal a nadie, he podido cometer errores en mi vida como ser humano que soy, pero ninguno de ellos ha sido un delito”, aseguró el exprocurador.

Sostuvo que a él no se le está juzgando por malversación de fondos, robos o cualquier otro calificativo delictivo, sino más bien por una campaña sucia en su contra y por venganza.

“Por favor magistrada, no permita que una percepción, influencia e incidencia ajena a lo que es el verdadero criterio de la justicia incida en usted. Yo le prometo, yo le garantizo, que soy un hombre de palabra y que estaré aquí para responder. Permítame defenderme en libertad”, imploró.

Entre los argumentos no faltaron las calamidades que el imputado por corrupción administrativa ha pasado en la cárcel del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, donde todavía se encuentra detenido.

“No ha sido fácil magistrada, 15 días durmiendo en el piso, con 40 grados de temperatura, sin un lavamanos, trabajando en el piso para poder defenderme. No hay destrucción de pruebas, primero porque soy incapaz de destruir nada y segundo, porque todas las pruebas están en manos del Ministerio Público. Por favor, magistrada, haga justicia con la verdad”, expresó el exprocurador concluyendo así su manifestación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *