SANTIAGO DE CHILE.– Un fuerte aluvión provocado por intensas precipitaciones afectó la tarde del jueves 8 de octubre el sector precordillerano de San Carlos de Apoquindo, en la comuna de Las Condes, al oriente de Santiago de Chile, donde vehículos particulares y un autobús del transporte público fueron arrastrados por la corriente de agua y barro.
La emergencia se produjo alrededor de las 5:00 de la tarde, luego de que las lluvias provocaran la activación de quebradas y el desbordamiento de un canal, generando un torrente que descendió por la avenida General Blanche y otras vías de la zona.
Videos difundidos en las redes sociales muestran la fuerza de la corriente, que arrastró automóviles y alcanzó un autobús del sistema de transporte público RED, el cual chocó contra postes del tendido eléctrico y otras estructuras.
El fenómeno también provocó inundaciones en viviendas y afectó instalaciones educativas y sanitarias, entre ellas espacios de Duoc UC, la Universidad de los Andes y la Clínica San Carlos de Apoquindo UC Christus.
Autoridades activan operativos de emergencia
Ante la gravedad de la situación, el presidente chileno, José Antonio Kast, informó sobre la emergencia y señaló que las autoridades se desplazaban hacia el lugar para atender las afectaciones.
La Municipalidad de Las Condes pidió a los residentes evitar desplazamientos innecesarios y anunció la movilización de equipos de emergencia, junto con personal de Carabineros y Bomberos, para asistir a las personas que pudieran encontrarse atrapadas en las zonas inundadas.
La alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, exhortó a la población a permanecer en sus hogares, salvo que fuera indispensable salir, mientras avanzaban las labores de rescate.
¿Qué habría provocado el aluvión?
De acuerdo con los primeros antecedentes citados por las autoridades, la emergencia podría estar relacionada con la acumulación de barro y escombros que habría obstruido la entrada de agua a dos ductos paralelos en el sector de General Blanche, dificultando el drenaje de las precipitaciones.
A esta situación se sumaría la pérdida de vegetación en la zona precordillerana a raíz de un incendio forestal ocurrido durante el verano, lo que habría dejado el terreno más expuesto al arrastre de sedimentos.
Según la información disponible, las autoridades y los organismos de emergencia habían identificado previamente riesgos en el área y contemplado medidas de protección que todavía no estaban instaladas cuando ocurrió el incidente.
El aluvión volvió a poner de manifiesto los riesgos que representan las lluvias intensas en zonas de montaña y la importancia de contar con sistemas de drenaje y medidas preventivas capaces de reducir el impacto de estos fenómenos.
Hasta el momento, la información suministrada no precisa el balance definitivo de víctimas, personas heridas ni la totalidad de los daños materiales ocasionados por la emergencia.
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