FILIPINAS.- Al menos 26 personas murieron y cerca de 400.000 fueron desplazadas en Filipinas, afectadas por el poderoso tifón Kalmaegi, que este martes provocó fuertes inundaciones en gran parte del centro del país.

«La situación en Cebú no tiene precedentes», aseguró este martes la gobernadora provincial Pamela Baricuatro en Facebook.
«Esperábamos que los vientos fueran lo peligroso, pero (…) es el agua lo que realmente pone en riesgo a nuestra gente», dijo. «Las aguas son devastadoras».

Don del Rosario, de 28 años, fue una de las personas que buscaron refugio en los tejados y partes altas de las viviendas en Ciudad de Cebú en medio de la tormenta.
«El agua subió muy rápido. De lo que me dijeron, la inundación comenzó alrededor de las 03H00. Para las 04H00 ya estaba descontrolado, la gente no podía salir» de sus casas, comentó.

Cientos de personas continúan viviendo bajo carpas luego de que un terremoto de magnitud 6,9 estremeciera Cebú a finales de septiembre.

Filipinas enfrenta un promedio de 20 tormentas y tifones cada año, especialmente en zonas propensas a los desastres donde viven millones de personas en condición de pobreza.

Los científicos advierten que las tormentas son cada vez más frecuentes y poderosas debido al cambio climático provocado por el ser humano.
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