Comparte esta noticia con tus contactos

EEUU.- Con una férrea seguridad, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que no considera un revés, ni para él ni para su gestión, los resultados de las elecciones de mitad de mandato, en las que los demócratas se impusieron con amplia diferencia.

“Hemos tenido los dos mejores años en la historia de la presidencia en lo que respecta a la economía y a todo lo que hemos hecho”, sostuvo el mandatario estadounidense a Fox News, en una entrevista telefónica en directo, tras conocer los resultados.

Para muchos analistas políticos, esta jornada electoral fue una “derrota aplastante” para los republicanos. Los demócratas arrebataron el control de la Cámara de Representantes y del Senado, y apuntan a lograr un resultado histórico con victorias en bastiones tradicionalmente republicanos.

Trump y sus políticas polémicas afrontaron unas elecciones legislativas que eran vistas como una “medición” de su gestión tras casi dos años de gobierno y que marcarán la segunda parte de su mandato.

Aunque su nombre no aparecía en la boleta, la economía, los altos precios y la guerra en Irán estaban entre las preocupaciones del electorado estadounidense a la hora de renovar los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio de los 100 del Senado.

En sus declaraciones a Fox, Trump reconoció que los demócratas “hicieron un buen trabajo”; sin embargo, aseguró que “se percibió un ambiente particular”. “Estoy un poco sorprendido. Tuvimos mítines muy multitudinarios”, detalló el presidente. Asimismo, descartó hacer cambios en su gabinete a raíz de los resultados de estos comicios.

Lo que más llamó la atención de su reacción es que dijo que, si él hubiera estado en la boleta electoral, los republicanos “habrían ganado por una victoria aplastante”, le dijo a Fox News. Luego, en una entrevista con The New York Times, mostró un tono más conciliador y afirmó que existen “muchas, muchísimas cuestiones” en las que podría colaborar con los demócratas en el Congreso, por lo que estaba “absolutamente dispuesto a aceptar” los resultados.

En la misma declaración al NYT, Trump añadió que esperaba con interés trabajar con los demócratas. “Probablemente encontraremos una solución”, expresó. Pero, al mismo tiempo, en Truth Social publicó una foto de una gorra roja, similar a las que suelen llevar su eslogan “Make America Great Again”, con la palabra “VETO”, en una aparente referencia a su capacidad para bloquear la legislación en el Congreso.

La magnitud del avance demócrata en el Congreso de EE. UU. quedó reflejada en el estado de Maine, donde el exleñador Troy Jackson derrotó a la veterana senadora republicana Susan Collins y le arrebató a los republicanos el séptimo escaño en la Cámara alta.

Los resultados dejaron además votaciones históricas y bajas en las filas republicanas, como la del presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, quien anunció su renuncia a su cargo como líder republicano tras la aplastante derrota de su partido, según confirmó este miércoles 4 de noviembre su portavoz a la AFP.

Para David Alandete, analista y corresponsal en la Casa Blanca para ABC, Cope y Telemadrid, los resultados son “la peor pesadilla” para Donald Trump en lo que va de su segundo mandato. “Los demócratas han ganado en sitios en los que no ganaba un demócrata, pero te estoy hablando de los años 30”, sostuvo el corresponsal al enumerar estados como Kansas, Texas, Iowa y Ohio.

Texas, una de las principales fortalezas políticas de los republicanos en Estados Unidos, tendrá una gobernadora demócrata por primera vez en décadas. Gina Hinojosa derrotó al gobernador Greg Abbott en las elecciones del martes 3 de noviembre y se convertirá en la primera mujer latina en ocupar ese cargo en la historia del estado, que tiene una importante población de ascendencia mexicana y ha sido tradicionalmente dominado por los conservadores.

La victoria de Hinojosa, de 52 años, estuvo acompañada por la de James Talarico, quien derrotó al fiscal general Ken Paxton en la contienda por el Senado de Estados Unidos. Según las proyecciones de medios locales, ambos son los primeros demócratas en ganar cargos de elección popular a nivel estatal en Texas desde 1994. El resultado representa un revés para los republicanos y para Donald Trump, quien viajó cuatro veces al estado durante el último mes para respaldar a Paxton.

Votaciones históricas

Este resultado puso fin a una etapa de dominio republicano en la gobernación y abre la posibilidad de que Texas sea un territorio competitivo para los demócratas en futuras elecciones nacionales. Texas es el segundo estado más poblado del país y cuenta con 40 votos electorales, por lo que un cambio en sus preferencias políticas podría modificar el mapa electoral estadounidense.

Las campañas de Hinojosa y Talarico atrajeron a independientes y republicanos inconformes con su partido, en medio del aumento de los precios de la gasolina y de la canasta familiar, y del rechazo a la guerra en Irán. También propusieron regular los centros de datos de inteligencia artificial por su impacto en las tarifas de electricidad, el consumo de agua y la capacidad de la red eléctrica. Abbott, en cambio, se mostraba favorable a la expansión de esa industria.

El resultado también representa una derrota para Elon Musk, quien destinó más de 200 millones de dólares a respaldar a Paxton, según documentos federales. El empresario, que trasladó a Texas las sedes de Tesla, SpaceX y X, reaccionó con ironía en esa red social: “Tengo la impresión de que la injerencia de mis láseres espaciales en las elecciones no ha funcionado esta vez”.

Aunque Donald Trump podría ser sometido a juicio político varias veces por los demócratas, Alandete calificó de “imposible” su destitución, ya que requiere una mayoría de dos tercios del Senado (67 votos). “Los demócratas tendrán 55”, explicó, si tras el conteo total se confirma una victoria en Alaska, un resultado que no estaba “en ninguna de las cábalas”.

Talarico derrotó a Trump

El demócrata James Talarico, de 37 años, ganó un escaño en el Senado de Estados Unidos por Texas tras derrotar al republicano Ken Paxton en las elecciones del 3 de noviembre de 2026. Con el 55 % de los votos frente al 43 % de su rival, obtuvo una ventaja de aproximadamente 12 puntos porcentuales, equivalente a cerca de 1,2 millones de votos.

Su victoria tiene un significado histórico para el Partido Demócrata, pues es la primera vez desde 1988 que un candidato de esa colectividad gana un escaño en el Senado por Texas, un estado tradicionalmente considerado bastión republicano. El resultado también representa un revés para el presidente Donald Trump, quien respaldó públicamente a Paxton durante la campaña.

Talarico nació en Round Rock, Texas, y antes de ingresar a la política trabajó como profesor de Lengua y Literatura en una escuela pública de San Antonio. Estudió en la Universidad de Texas en Austin y obtuvo una maestría en Educación en la Universidad de Harvard. En 2018 fue elegido para la Cámara de Representantes de Texas, donde cumple su cuarto periodo legislativo.

En su primer discurso como senador electo, pronunciado en Austin, Talarico celebró el resultado con la frase “Acabamos de recuperar Texas” y afirmó que “el poder le pertenece a la gente”.

Mientras Trump atribuyó la responsabilidad de la derrota directamente a los propios candidatos, el vicepresidente JD Vance le echó la culpa a la guerra en Irán. “Pensé que les iría mejor. No inspiraron a la gente a salir a votar”, concluyó Trump a Fox, aunque reconoció que los elevados precios de la gasolina influyeron en el resultado.

Comentarios desactivados en Demócratas dan un golpe político a Trump: recuperan el control del Congreso y cambian el equilibrio de poder en Washington