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La captura del poderoso capo mexicano Rafael Caro Quintero, de 69 años, ha sido el golpe más contundente al narcotráfico bajo la presidencia de Andrés Manuel López Obrador.

No se prevé la repercusión que tendría en la región la detención de Caro Quintero, quien se había convertido en uno de los 10 fugitivos más buscados por Estados Unidos, pero algo ocurrirá.

Estados Unidos es el gran mercado de la estructura que encabezaba el poderoso capo mexicano, cuya captura no ha dejado de provocar polémicas y conjeturas.

Pero en lo que se aclara la operación, lo cierto es que con el golpe, López Obrador, cuya estrategia contra el narco la resumió en abrazos y no balazos, proporciona al alicaído presidente estadounidense Joe Biden un balón de oxígeno en un momento de muchas tensiones.

Antes de la cuestionada gira por Arabia Saudí y otras naciones de Biden, el encuentro que celebró en la Casa Blanca con López Obrador, en la que el narcotráfico fue uno de los puntos principales, careció de mayor trascendencia. Tras la captura del Chapo Guzmán, quien cumple cadena perpetua en Estados Unidos, Caro Quintero era señalado como el narcotraficante más poderoso y más buscado del mundo.

Por: Autor desconocido

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